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Antonio Meucci Alexander Graham Bel   Elisha Gray Johann Philipp Reis
Antonio Meucci
Alexander Graham Bell
Elisha Gray
Johann Philipp Reis

Historia de la telefonía en la República Argentina

En 1882, la societé du Pantéléphone L. De Locht et Cie y la Compañía Telefónica del Río de la Plata se fusionaron; la nueva compañía resultante, con sede en Londres, adquirió en 1886 a la Compañía de Teléfonos Gower-Bell, operando desde ese año con el nombre The United River Plate Telephone Company en Inglaterra y Compañía Unión Telefónica del Río de la Plata en la Argentina. La Unión Telefónica del Río de la Plata, abreviada UT, con 6000 abonados iniciales en 1886, prestó servicios telefónicos en la Argentina bajo administración inglesa durante 43 años, hasta 1929 en que pasó a manos norteamericanas cuando fue adquirida por la International Telephone and Telegraph company (ITT). La UT contaba entonces con 195.000 teléfonos instalados. En 1887, surgió una competidora de la UT: la  Sociedad Cooperativa Telefónica, que pasó a llamarse Compañía Telefónica Argentina luego de la sanción de la ley de cooperativas. El sistema de batería central se inicia en la Argentina en 1905. La primera central automática Strowger se instaló en la ciudad de Córdoba en 1914; le siguió luego Rosario en 1915. En Buenos Aires, las primeras centrales automáticas se instalaron en Rivadavia y Libertad y en San Martín y Av. Córdoba a partir de 1923. Siguieron las centrales Juncal, Avenida, Palermo, etc. (desde los primeros tiempos, las centrales telefónicas fueron bautizadas con los nombres de los barrios o calles donde funcionaban). La empresa alemana Siemens instaló poco después de la primera guerra mundial diversas centrales telefónicas automáticas en al Argentina. A comienzos de la década del 20´, los avances de la tecnología y la demanda de los usuarios de un servicio más eficiente orientaron las acciones de la Unión Telefónica del Río de La Plata a la conversión de las oficinas manuales en oficinas automáticas. En el marco de este proyecto de automatización de las centrales, se inauguraron las oficinas de Barracas, Corrales, Retiro y Plaza. Esta última, situada en Arenales 1540 es la actual sede del Espacio Fundación Telefónica. A fines del S XIX, antes de que la Unión Telefónica adquiriera el inmueble, éste alojaba a una empresa de "servicio fúnebre y carruajes de remise" de bastante importancia comercial en el barrio.

En abril de 1920, la Unión Telefónica era el nuevo propietario del edificio, el cual debía estar en armonía con la arquitectura que se estaba desarrollando en la zona. En cada caso, los arquitectos diseñaban los edificios de cada central de acuerdo con el emplazamiento, la normativa y los estilos arquitectónicos predominantes en la época. El edificio de la Central Plaza, así como el equipamiento automático que se instalaría y que representaba la tecnología más avanzada para Buenos Aires hicieron de ésta una sucursal importante para la empresa. En 1925 la empresa había concluido las obras de Arenales 1540, poniendo en funcionamiento un edificio con sótano, planta baja, primero, segundo y tercer piso, con salas de comunicaciones en los tres pisos altos. En 1942 el predio concentraba las centrales automáticas previstas para la zona. En su interior se desarrollaba la actividad de tres sucursales: Plaza, Juncal y Callao, con una importante cantidad de operadoras y operadores, empleados de planteles interior y exterior y jefes para las áreas comercial, de asignaciones y el repartidor general. Los vecinos del barrio recuerdan el edificio principalmente por el estilo de su fachada. Debido a la naturaleza de su servicio, los abonados no concurrían al predio, de manera que las actividades que se desarrollaban en su interior se adivinaban a partir de los pocos elementos que se percibían desde el exterior. A través de rejas y mosquiteros, el vecindario intuía un mundo automatizado. Luego de la privatización de ENTEL, la Central Juncal -ex Plaza- fue uno de los edificios elegidos para la conversión al sistema digital. Cuatro plantas habían sido necesarias para el funcionamiento de la central automática, y solo dos fueron ocupadas por la central digital, de modo que quedaron libres las otras dos plantas completas. En 1953, Siemens ganó una licitación de la EMTA para una nueva red telefónica de larga distancia, que incluía también la transmisión de radiodifusión, televisión y canales telegráficos. El núcleo de la obra lo componían los tres enlaces de cables coaxiales - 1200km en total - que van de Buenos Aires a Rosario, Santa Fe y Cañada de Gómez al Norte, hasta Chivilcoy al Oeste y a Mar del Plata al Sur. En 1981, ENTEL encargó a Siemens el proyecto de la Red Télex Nacional, incluyendo un centro internacional de télex, el Sistema de Transmisión Automático de Mensajes - SITRAM - librado al servicio el 7 de diciembre de 1982. También ese mismo año se construye la importante obra denominada Anillo o Cinturón Digital Buenos Aires, por contrato de ENTEL con NEC, Nippon Electric Co. En 1989, se inicia en la Argentina el servicio de teléfono medido, y en 1970 el telediscado con el interior. El 20 de septiembre de 1969, se inaugura oficialmente la Estación Terrena de Balcarce I., en la provincia de Buenos Aires, con una antena de plato de 30 m de diámetro. En 1972, se inaugura la Estación Terrena de Balcarce II y ,en 1983, la Estación Terrena de Bosque Alegre, en la provincia de Córdoba. El 6 de octubre de 1969 comienza a funcionar el CCI, Centro de Conmutación Internacional -situado en la esquina de Cangallo (hoy Perón) y Talcahuano.

Desde 1956 hasta 1969, el tráfico de télex desde Argentina al exterior fue cursado por la Compañía Transradio Internacional - con estaciones en Monte Grande y Villa Elisa - y la Compañía Internacional de Radio Argentina (CIDRA), mediante sus estaciones transmisoras y receptoras ubicadas en las localidades de Hurlingham y Plátanos. En 1961, ENTEL puso en marcha una red télex nacional, instalada por Philips Argentina. Los aparatos telefónicos han variado con el tiempo. Aún persisten en la Argentina algunos aparatos pesados y voluminosos de bakelita negra de los años 50 y expresiones que derivan de las formas que han tenido los teléfonos. El término colgar para finalizar una comunicación, proviene del uso de un modelo antiguo de aparato telefónico llamado de candelero , en el cual, finalizada una llamada, se colgaba el tubo receptor en una horquilla que asomaba de una columna central en cuyo extremo superior estaba el micrófono. Los antiguos aparatos contrastan con los nuevos de la telefonía celular que se califican en transportables, portátiles y portátiles de bolsillo.

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